Los primeros tendederos ocupaban mucho espacio en medio del paso hacia el huerto y el campo de juegos. Eran un estorbo y no resultaron suficientemente resistentes. Los nuevos ocupan un rincón poco utilizable, son más sólidos y están más ordenados, sin impedir, sin embargo, un margen de tolerancia en la verticalidad de cada estaca. Es el toque del artista, que en este caso ha sido Alí, el encargado del mantenimiento. Y hablando de Alí también hemos de decir que ha instalado luces en todo el perímetro del solar para facilitar la vigilancia nocturna.

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nuevos tendederos